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¿COMO PODER TOLERAR LA INTOLERANCIA?

 
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¿COMO PODER TOLERAR LA INTOLERANCIA?
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EstebanCL




Registrado: 20 Ene 2009
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¿COMO PODER TOLERAR LA INTOLERANCIA?

Escuchar a una persona de este podrido continente defender con vehemencia a la dictadura cubana, nos produce a los que vivimos bajo su bota, un repulsivo sentimiento de rechazo casi fulminante. Luego, no dejamos de comprenderlos, la ignorancia y el constante sometimiento a regímenes caudillistas y despóticos como los ocurridos en estas tierras, son el pasto del que se nutren no solo los dictadorzuelos de moda, es un terreno muy fecundo a la mentira. Puede que esas razones sirvan para perdonarlos y justificar esta vergonzosa complicidad de medio siglo, no tanto.
Una cosa es escucharlos a ellos y otra situación muy diferente ocurre cuando esa defensa de nuestros verdugos, se produce por parte de un cubano. No del cubano común de la isla que vive y actúa con una mascara casi impenetrable. A este individuo social lo conocemos perfectamente porque nosotros formamos parte de su nómina, me refiero al cubano que vive en el extranjero. En este caso hay que identificarlos por las razones que los llevaron hasta decenas de latitudes diferentes, generación a la que pertenecen y todas esas causas tan bien manipuladas por estudiosos en la materia.
Cuando decides analizar con cuidado cada uno de esos casos, muy asombrosos por cierto, no puedes negar que te encuentras en un campo minado y que cualquier explicación te conduce en una sola dirección, La Habana. Los escuchas y observas como se yerguen en defensores del pueblo cubano, defensa a la que nunca se le ocurriría acudir ese pueblo que constantemente mencionan, ocultando su verdadero propósito, prestar sus servicios como agentes del régimen y confundir a la opinión publica internacional.
Para estos individuos no existen diferencias entre las palabras Castro, Revolución, Patria, Cuba, etc., extraña ecuación que afecta a millones de cubanos. Si no aceptas ser cómplice de los crímenes de Castro y su extraña revolución, te conviertes automáticamente en un enemigo de la Patria y en mal cubano, simplemente en gusano. Si decides abandonar Cuba por cualquier razón ajena a la política, los resultados son similares, siempre eres un enemigo en potencia. Este estado de flotación ante ese abismo político y geográfico, ha sido muy bien aplaudido por millones de nuestros vecinos. ¿Deberíamos los cubanos condolernos por sus desgracias? En mi caso particular, no, creo gozar de buena memoria.
¿Cómo poder explicarse o comprender que existan cubanos defendiendo desde el exterior al régimen que ha destruido su país? Peor aún, que entre ellos se destaquen individuos que hacen alardes de su pasado entre rejas por razones políticas en la isla. ¿Tan grave es el síndrome de Estocolmo entre los cubanos? No hay que ir muy lejos para buscarlos, les brindo el ejemplo de Yndamiro Restano y no voy a gastar tiempo en su rara conversión de anticastrista a furibundo comunista. Otro de los casos más destacados corresponde al periodista Luís Ortega hoy en retiro, su pluma no tuvo descanso en atacar con saña al exilio, usaba como tinta todo el odio y desprecio que sentía por sus connacionales con ideas diferentes en todos sus artículos. Una vez le pregunté en unos de mis trabajos, ¿qué defendía? Esa pregunta la realicé con la óptica del que vivió en carne propia un sistema que él ignoraba por su ausencia de Cuba desde los principios de esa mal nacida revolución. Por supuesto que nunca obtuve respuesta, aunque al final de su carrera escribió varios artículos que iban contra la corriente del régimen. Trataba de limpiar sus faltas tal vez, pero era demasiado tarde para poder limpiar todo el estercolero dejado a su paso con una pluma que dominaba perfectamente el verbo.
La noche del 22 de Abril del presente estuve a punto de vomitar frente al televisor, mientras disfrutaba uno de los programas de María Elvira Salazar. Llevó a un individuo de origen cubano de apellido Fariñas, periodista que “sanamente” escribe para el Juventud Rebelde y hace alardes de amistad con la marioneta Ricardo Alarcón. Manifestó radicar en los Estados Unidos desde hace unos cuarenta y ocho años. Es de suponer que si lleva todo ese tiempo fuera de Cuba, desconoce totalmente los rigores del sistema vivido por nosotros. ¿Qué defiende? ¡Ahhhh! El nombre de Cuba no dejaba de ser una constante en la boca de este abogado defensor no solicitado por el pueblo. Su prepotencia, proyección, aspecto, agresividad y ese odio inmaculado propio de la gente de su especie, lograron abstraerme y situarme durante esos minutos frente a uno de esos degenerados secretarios del partido o agentes de la seguridad del estado cubana. No se limitó a opinar y defender su revolución, atacó como era de esperar al exilio y ofendió de gratis a Willy Chirino sin estar presente, acción nada accidental.
Entre las bondades que nos ofrece la democracia, se encuentra esa libertad de expresión y pensamientos de las que nos privaran en Cuba. Gracias a ella, existe la posibilidad de que alimañas de este género aparezcan en nuestra pantalla y defiendan con descaro, precisamente a un régimen que niega esa posibilidad a los cubanos en la isla. La democracia a su vez, pretende entre otras cosas, inculcarnos una actitud tolerante ante la vida y el prójimo como herramienta que facilite esa armonía tan necesaria para la convivencia universal. Tomando como referencia esos valores que debieran permanecer indisolubles en la vida y mente de todo ser humano, muchos de esos cabrones que insisten en engañar a la opinión publica, hacen uso de un derecho negado en nuestra tierra, precisamente para defender a los verdugos que nos privaron de esos derechos.
No sé hasta que punto pudiéramos pecar de ingenuos para satisfacer las inteligentes maniobras dirigidas desde La Habana y ejecutadas por sus peones en el exilio. Cada día comprendo menos la finalidad de esos shows televisivos que, solo logran profundizar aún más las heridas sin cicatrizar de nuestro exilio. Cada día que pasa comprendo menos la palabra “tolerancia”, si eso significa que debo cederle espacio a un hijo de buena madre para que venga a atacarme en mi propia casa, yo nunca lo seré. ¿Lo permiten ellos? Si el asunto es buscar ratings acopiando todas las mierdas que pululan en el exterior, bueno, al carajo Cuba.

Los mencionados videos pueden verse en la siguiente dirección:

http://s1.zetaboards.com/Diario_de_Bitacora/topic/1551351/1/#new

Esteban Casañas Lostal
Montreal..Canadá.
2009-04-24
_________________
Y si tenéis por rey a un déspota, deberéis destronarlo, pero comprobad que
el trono que erigiera en vuestro interior ha sido antes destruido.
Jalil Gibrán


_________________
Y si tenéis por rey a un déspota, deberéis destronarlo, pero comprobad que el trono que erigiera en vuestro interior ha sido antes destruido.
Jalil Gibrán.
Sab Abr 25, 2009 7:57 am Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Visitar sitio web del autor
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